En horas de la mañana del viernes, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, adscritos a la Subdelegación de Villa de Cura, con la ayuda de los familiares, amigos y vecinos de las víctimas, localizaron a una pareja de esposos presentando múltiples heridas por machetazos.

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El hallazgo ocurrió exactamente en un río situado en Boca de Zuata, en la población de San Casimiro al sur de la entidad regional, según la información facilitada a los periodistas.

Las víctimas de ese hecho de sangre fueron identificadas como Gladis Antonia Beroes Tovar, de 51 años de edad, de oficio del hogar y madre de dos hijos, procreados de la relación con su compañero Jesús Enrique Galíndez Ruiz, de 49 años de edad, quien trabajaba como obrero.

Alvaro Galíndez, hermano de Jesús Enrique, en entrevista concedida a los periodistas de sucesos, manifestó que su ser querido y la cuñada, se trasladaron a primera hora del jueves a la ciudad de San Juan de los Morros del estado Guárico, donde se verían con un médico y además se practicarían unos estudios.

Una vez culminadas sus diligencias, Ruiz y su mujer regresaron a su domicilio a eso de las 6.00 de la tarde de ese día al sector Zuata, en San Casimiro. Después de compartir en familia un par de horas, la pareja se acostó a dormir.

Horas después, un grupo de antisociales, valiéndose de herramientas y llaves especiales, violentaron la puerta de la casa e ingresaron a la habitación, sacando a los ciudadanos a patadas, empujones y golpes en varias partes del cuerpo, dijo.

Por otro lado, se conoció que los tipos preguntaban por una persona que andaban buscando entre cielo y tierra y que al parecer forma parte de una banda hamponil. Como no dieron respuesta del paradero del archienemigo, los antisociales se llevaron de rehenes a los individuos hasta el río, donde procedieron a sacrificarlos a machetazos.

Se presume que ese acto criminal sucedió en la madrugada del viernes, según lo expresado a los reporteros. Entre las seis y 7:00 de la mañana se presentaron comisiones del Cicpc buscando a una persona que posiblemente estaba muerta por el sector Boca de Zuata.

Al dirigirse a la zona, los investigadores y demás personas se tropezaron con semejante escena dantesca. Vecinos de la comunidad identificaron de inmediato a las víctimas.

A pocos metros de ese hallazgo, los pesquisadores del Cicpc, bajo el mando del comisario Gilbert Cruz, localizaron un tercer cadáver completamente calcinado y además presentaba heridas por armas de fuego. Se desconoce su identidad.

Los funcionarios de la Policía Científica relacionan esos dos escenarios de violencia con un mismo asunto y la hipótesis que cobra mayor fuerza es la venganza. Una fuente consultada, señaló que los delincuentes buscaban a un hijo de la pareja con la supuesta intención de saldar cuentas y al no encontrarlo, procedieron a asesinar a los padres.

Familiares y amigos cercanos serán citados a rendir declaraciones a los fines de identificar y dar con el paradero de los autores del abominable acto que conmovió a los habitantes de Zuata.

 

LUIS ANTONIO QUINTERO | elsiglo
fotos | LUIS TORRES